Arquitectura

Para llegar al casco de la hacienda hay que recorrer un largo camino flanqueado por enormes y milenarios árboles que han visto pasar la historia de esta hacienda y que descubren al fin una estructura majestuosa de adobe y piedra. En la fachada se observan 12 arcos, seis en la parte superior y seis en la parte inferior. La puerta de la entrada principal está decorada con una hermosa concha que sirve también de marco al la vista del enorme patio interior, lugar en donde se agrupaban las diversas áreas de trabajo, como los salones de talleres y oficios, y en su parte alta las habitaciones de los padres. Algunas de las habitaciones aun tienen la decoración antigua en sus techos.